¿Una mutación de la conciencia?
Vivimos un mundo rápido, adquirimos fácilmente modas pasajeras, e incluso falsas espiritualidades, pero no podemos dejar de reconocer que este tema tan delicado como a la vez controvertido, esta penetrando fuertemente en la sociedad chilena.
Por tratarse de un tema que atañe directamente a nuestros hijos preocupa a las familias en general, y la mejor forma de combatir planteamientos irracionales es informarse, y eso es lo que pretendemos con estas líneas.

La humanidad hoy en día es cada día más compleja. Vivimos ante un mundo amenazado por nosotros mismos, pues no hemos sabido cuidar nuestra propia casa, léase, planeta Tierra. En épocas de crisis el ser humano siempre ha mirado hacia las estrellas y su proyección es más acusada hoy en día. Si miramos objetivamente el proceder y el desempeño nuestro, y de los jóvenes de hoy, no es otra cosa que el producto de lo que nosotros mismos hemos creado.

A pesar del desequilibrio que se nota, lo cual se puede palpar en los noticieros de televisión de todos los días, el ser humano tiene sus propias proyecciones intuitivas. Desde hace unos cuantos años atrás se nota un salto evolutivo, hemos salido de un período de ostracismo, y se habla en forma natural de ello. A igual que una enredadera busca el sol y trata de adherirse con fuerza a lugares sólidos, el ser humano busca dentro del caos soluciones para su futuro y su proyección genética.

Rodolf Steiner, antropósofo (*) ya hablaba que parte de la raza humana es descendiente de algunos híbridos divinos-humanos, dando lugar a personas con elevados ideales, y sobre todo niños con un divino poder universal. O sea la idea ya esta implantada hace mucho tiempo. Existe una transformación de las personas en lo material, en la psiquis interna, y las personas que nos hablan de estos “niños especiales” no dudan en expresar que hay alteraciones genéticas en nuestros hijos de hoy en día.

Lógicamente, que leído lo anterior en forma rápida y sin profundizar, podría una familia normal asustarse y sentir temor. En este punto, hay que decir sin titubeos que, independientemente que haya niños índigos - cada día más - (según dicen algunos entendidos) es lógico que exista un cambio.
¿No pasamos horas y horas frente a un computador? Solamente esta simple acción anterior si la analizamos con detención, veremos que con el paso de los años nos provocará cambios físicos. Nuestros sentidos de tacto, visión y olfato se van alterar, nuestro forma de comunicación, nuestras percepciones, nuestro lenguaje, incluso nuestro contextura ósea sufrirá variaciones. Nuestra psiquis también va cambiando y conceptos que antes nos parecían normales, hoy nos son totalmente comunes. Hablar de vida extraterrestre actualmente, es plato cotidiano y este concepto tan lejano hace uno cien años atrás, lo admitimos como una forma más de nuestro mundo cósmico y espiritual que nos toca vivir en este siglo XXI.

Por lo tanto, al estar inmerso en este gran globo planetario que es la Tierra y que todos compartimos, no nos queda más que seguir nuestra evolución y que cada día seamos mejores. Nuestros hijos, la semilla del mañana de este planeta son la causa de nuestra preocupación y trataremos de enfrentar el problema con información y adquiriendo armas para enfrentarnos a este mundo del mañana.

Maria Dolores Paoli, experta en el tema de los niños índigos es así de concreta para expresarse:

Una nueva raza humana, más sensible y democrática, menos autoritaria y manipuladora, ya comienza a poblar el Planeta. Se trata de seres especiales aunque tan terrenales como sus padres. Solo que, a diferencia de estos, traen consigo la tarea de propulsar cambios en la humanidad.

Bautizados como Niños Índigos, estos muchachos tienen la capacidad de ver mas allá de los espectros de la Luz, escuchar todo tipo de sonidos, incluso su propio fluido sanguíneo, y denotan una destacada hipersensibilidad táctil.

"Los Niños índigos, como su nombre lo sugiere, no son niños azules, si no que se les denomina así porque su aura, o campo energético, tiende a reflejarse dentro de los colores añiles, azules, manifestando la utilización de centros energéticos superiores", asegura Maria Dolores Paoli, especialista en Psicoespiritualidad.

Es por esto que se les adjudican grandes dosis de intuición, que se demuestra en el desarrollo de la telepatía, cualidades para predecir el futuro, y hasta reconocer la presencia de seres etéreos como hadas y duendes a su alrededor. Además, algunos menores llegan al mundo con el don de la sanación.

Pero, ¿por que vienen al planeta Tierra?

La Psicoespiritualidad es un concepto relativamente nuevo, que se refiere a la psicología transpersonal, donde se unen el conocimiento del Ego con el conocimiento del alma. Y según Paoli, la llegada de estos "nuevos hombres" no es casualidad, sino que tienen una tarea muy especifica por delante. "Porque son puentes entre la tercera y cuarta dimensión, y el verdadero cambio lo activan en la familia, en el hogar", señala.

A juicio de la especialista , estos niños llegan al planeta con la misión de aumentar la rata vibratoria, y poseen mejores condiciones biológicas para manejar las impurezas creadas por el hombre, incluso un potencial de cambio en su ADN (**)

"Científicamente ya tenemos confirmación del cambio que aportan estos chicos, manifestándose en la activación de 4 códigos mas en el ADN. Lo normal en los humanos es tener 4 núcleos que, combinados en sets de 3, producen 64 patrones diferentes, llamados códigos. Los humanos tenemos 20 de esos códigos activados que proporcionan toda la información genética. Exceptuando 3 códigos, que son los códigos de arrancar y parar como si fuese una computadora
" añade la especialista venezolana .

Hasta ahora la ciencia ha considerado a estos códigos desactivados con programas remotos que hoy en día no necesitamos. Pero aparentemente los niños índigos nacen con un potencial de activación de cuatro códigos más, que se denota en un claro fortalecimiento del sistema inmunológico. Esto ha quedado demostrado en estudios realizados en la Universidad de California (UCLA).

Algunos de estos experimentos han consistido en mezclar células de niños índigos con dosis letales de virus de Sida y con células cancerosas, que no tuvieron efecto alguno en las células de los infantes. "La conclusión es que estos pequeños vienen con un sistema inmunológico fortalecido, manifestando inmunidad a las enfermedades". Para la especialista, los Niños Índigo (termino reconocido a nivel internacional) nacen en cualquier clase socioeconómica y se caracterizan, básicamente, por poseer un nuevo estado de conciencia.

Sin embargo, destaca Paoli, ciertos rasgos físicos distinguen a los niños azulados del nuevo mundo:"Son mas delgados, tienen ojos grandes, ligeramente abultado el lóbulo frontal, por lo general zurdos o ambidiestros. Comen poco, e incluso, algunos son vegetarianos por no soportar la carne", añade. Y es que, según estima Paoli, en 1999 esta nueva raza ya abarcaba el 80% de la población infantil mundial, por lo general en querubines menores de diez años de edad.

Continuará….

Más información en:
Marianela Briones (Psicóloga)
briones.marianela@gmail.com
Teléfono: 8 500 58 31